De calas por Jávea

miércoles, 8 de julio de 2015

 

Lo sé, no tiene perdón que a mis 27 años todavía no hubiera pisado Jávea y por lo tanto ninguna de sus maravillosas calas. Este año tentada por la apertura del nuevo Restaurante Saona en Jávea fuimos a pasar un día a este municipio de la Comunidad Valenciana, situado en Alicante.

Por la mañana fuimos a Cala Blanca, luego nos acercamos a comer en Saona y pasamos la tarde en Cala Granadella. Si quieres hacer una ruta por estas calas te recomiendo que no se te olviden los escarpines para disfrutar a tope sin sufrir molestias en los pies. Ambas son de piedras y por ejemplo para entrar y salir del agua es mucho más fácil si llevas este calzado que si lo intentas hacer descalzo.


CALA BLANCA

Son dos calitas contiguas, rústicas de grava y bolos de roca. Tiene un brazo de piedra que se mete hacia el mar y desde el que te puedes tirar directamente al agua. Cuando nosotros fuimos a finales de junio el agua estaba bastante fresquita y la mejor opción era tirarte sin pensarlo desde las rocas. Una vez dentro del agua es una pasada su agua cristalina. Bastante tranquila y con afluencia media, supongo que por la fecha o por la hora en la que llegamos que fue perfecta para coger sitio en la zona de gravita y no en las rocas.







CALA GRANADELLA

Cala galardonada anualmente con la bandera azul. Su ocupación es alta, superior a Cala Blanca. Un auténtico tesoro. También es de grava y roca y en este caso te recomiendo que no te olvides los escarpines ni las gafas de bucear!



  

Y después de tanta cala tocaba reponer fuerzas y nos apetecía mucho conocer Saona Jávea

La carta es la misma que en el resto: Saona Gran Vía, Saona Cortes Valencianas y Plaza de la Virgen. La única diferencia es que tienes que pedir platos sueltos porque no hay posibilidad de menú de día o noche como en los otros Saonas de Valencia. Eso hace que la comida te salga un poco más cara. A nosotros nos costó creo recordar el doble que si hubiéramos comido de menú porque pedimos los mismos platos, aunque sin postre. 

Eso sí, las vistas, lo bonito que es el restaurante y lo bien que te tratan siempre vale la pena aunque no tengan menú cerrado. Además las raciones son bastante grandes y por ejemplo con el plato de patatas no pudimos más, se quedaron casi la mitad en el plato (que por cierto me comería bien a gusto ahora mismo mientras redacto el post).

 




¿Habéis estado en Jávea?
¿Qué calas te han gustado más? Me encantaría que en los comentarios pudiéramos completar una auténtica ruta por las calas de Jávea.

1 comentario:

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