El otro día me apetecía darle un toque diferente a la pasta y estaba tan buena que tenía que compartir este plato con vosotros. Muchas veces compramos esos paquetitos de pasta rellenos que solo tienes que poner a hervir y luego echar un poco de salsa que en nuestro caso siempre suele ser tomate frito.
Pero el otro día compramos ravioli de queso de cabra con tomate y no me gustaba la idea de añadirle una simple salsa de tomate, por eso me puse a hacer una mezcla entre pollo con guisantes y zanahoria y luego le añadiría la pasta hervida.
No tenía mucho pollo y por eso solo puse una pechuga desmigadita. Te explico los pasos:
- Pon en un olla con el agua hirviendo la pasta (durante el tiempo que indique el envase).
- Mientras fríe el pollo en una cacerola con bastante aceite y cuando se dore puedes retirarlo. En ese aceite añade la cebolla, dos dientes de ajo laminaditos y cuando se dore lo retiras.
- Añade la cebolla, los ajos y un poco de agua con media pastilla de avecrem al vaso de la batidora y tritura para hacer una salsa.
- En el aceite que teníamos en la cacerola añade de nuevo el pollo, un vaso de vino blanco y rehoga unos minutos. Luego agrega la zanahoria y los guisantes. Cuando empiece a hervir añade la salsa.
- Todo a fuego lento y cuando las verduras y el pollo estén tiernos será la hora de añadir la pasta hervida para que coja el gusto de nuestro guiso.
- Sentarnos a la mesa y disfrutar de nuestro invento.
¿Os gusta? Por cierto, la fruta de esta temporada es mi preferida y en casa no faltan buenos platos de cerezas, sandía, nísperos... Mmmm
FELIZ FIN DE SEMANA :)
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